La mejor navidad de Marita


Había una vez una niña que le gustaba jugar mucho, se llama Marita, ella tenía 2 hermanitas pequeñas. En aquella navidad, cuando su papá llegó del trabajo se puso a jugar mucho con ellas, luego del juego las niñas fueron a ver TV, al terminar su programa favorito, se percataron de la ausencia de su padre…

Por: maythe infate vivas988537424


Marita y sus hermanas lo encontraron muerto. Nunca imaginaron que sería el último momento que compartirían con su padre, el más feliz de todos. Ese día jugó con ellas como si se estuviera despidiendo, como si fuera la última, pero la mejor navidad.

Por: Manuel Monroy3144701540


Pues él compartir con ellas fue el mas grato recuerdo que en la vida de la s niñas queda y quedara a pesar de la muerte del papá. La felicidad seguía en ellas por que su grandioso padre había sembrado el espíritu de la alegría y la felicidad en la vida diaria y esas fechas.

Por: martha johanna angarita ospina3156260966


Las niñas dejaron el recuerdo de su padre enterrado en una caja de madera dentro de la tierra, y solamente quedaron con su madre que era una mujer poco preocupada por ellas. Las trataba tan mal que aveces no les daba de comer y cuando ella hablaba con Marita era brusca y mala, con las otras dos era buena pero igual las dejaba hacer lo que ellas querían como dejándolas fuera de la casa sin permiso todo el tiempo, así lloviera, nevara o hiciera sol.

Por: Laura Valentina Lòpez Bejarano3186748196


Días después de la muerte de su padre, Marita se sienta en el umbral de su puerta, a recordar todos esos bellos momentos vividos junto a su padre. Recordó la primera vez que fueron a visitar el zoológico. Fue una tarde maravillosa e inolvidable, él le mostraba cada una de las especies que allí habían y le hablaba de su habitat. Marita quedó encantada con las aves....

Por: Patty Ricas3124460814


Pero la vida continúa y Marita sabía que tenía que hacerse responsable de sus hermanitas y no sabía qué hacer. Decidió descansar y en el sueño sintió el calor de su padre. En ese hermoso sueño el padre le dijo que fuera muy fuerte, que él confiaba en ella, anqué estuviera sola con su abuelita, él iba a estar siempre con ella y protegiéndolas.

Por: david fernando ortiz jimenez3103086082


Minutos antes de llegar a su casa, Felipe (que así se llamaba el padre) había sentido un cosquilleo inusual en sus brazos y había tenido un puntilleo casi imperceptible en su cabeza. Lo presintió. Él sabía que ese sería su día y que la muerte estaba al lado de él, susurrándole, como en despedida, que debía despedirse de sus hijas, pero sin anunciarles el fatal desenlace de ese diciembre negro, de ese mes en que volvió a nacer Jesús, pero murió Felipe.

Por: Jorge Ferney Cubides Antolínez3108580280


Kimberly era la menor de todas. Ella no sufrió mucho la partida de su padre, porque él le había dejado un regalo que ella habia esperado en todo momento, su regalo fue un portatil, donde ella podría sacar provecho para sus estudios, ella era muy inquieta con la tecnología.

Por: Alcides Mendoza3158954621


A pesar de esta situación tan triste e inesperada, Marita en medio de su llanto recordó que en medio de los divertidos juegos, su padre le había entregado una llave diminuta que podría usar para abrir un cofre en el cuarto del sótano, pero la condición bajo la cual se la dió fue que lo abriría cuando ya no estuviera con ellas. Sólo le dijo que en ese cofre encontrarían una agradable sorpresa que las haría muy felices. Así que Marita buscó la llavecita, corrió hacia el sótano y se dispuso a bajar las escaleras.....

Por: Alejandra Jordi Gutierrez0


Recordaron que una vez él les había contado un cuento que les hablaba de que cada estrella son los lugares donde viajamos cuando morimos en la tierra y que con seguridad en una de ellas él estaría esperándolas algun día para jugar por siempre.

Por: Aporte desde celular.77638510


Pero, entonces ...¿quién se quedaría ahora con ellas? Esa Navidad y las anteriores siempre habían sido junto a su padre. Su mamá también había fallecido cuado las tres eran mucho más pequeñas. Marita no dudaba que su tía sería quien las mantendría a su cuidado; si no, ¿quién más? Sólo ella que, a pesar de sus años, no tenía el espiritú y las ganas que la Navidad trae.

Por: Sandra Carolina Rojas Chaparro3178089631


A pesar del terror que produjo el hallazgo de su padre muerto, Marita siendo la mayor se obligó a ser valiente y mientras calmaba a sus hermanitas como podía llamó a Alicia, su madre quien hacía dos años había abandonado el hogar arrastrada por un amor tan apasionado que había difuminado en ella todos los buenos recuerdos de los 15 años que había pasado junto a Francis, el padre de sus tres hijas, y quien según ella misma no era más que un "funcionario publico aburrido, con una sonrisa permanente de idiota...un pobre diablo muerto de amor...".

Por: Aporte desde celular.69911908236


Valiosa reflexión para Marita. Sin embargo, sus hermanas menores eran aún muy pequeñas para entenderlo, por lo que pensaban que lo bueno de la situación era no volver a tener a nadie que las regañara. Por esto, fue la mejor navidad de Marita y sus hermanas.

Por: Juan Camilo González Trujillo3012809887


Marita fue quien lo encontró. Estaba tendido en la sala, sobre el tapete que un par de días antes había colocado su mamá, y al lado del arbolito de navidad. Aunque Marita supo desde el primer monento que estaba muerto no tuvo miedo, todo lo contrario, la llenó de tranquilidad la placidez del rostro de su padre. Parece que él también había sentido que esa tarde de juegos había sido especial.

Por: Pablo Perilla3014328009


Y la navidad llegó luego de un año entero en el que la ausencia del hombre fue evidente e hiriente; pero, ahora, otra vez entre luces y colores de fantasía el recuerdo del instante antes de la muerte había sido amorosamente inolvidable.

Por: Ginette Amira Villalba Rodriguez317836


La felicidad de Marita trasmitía a sus hermanas la tranquilidad que su padre quiso dejarles en su despedida, como si a un estuviera ahí junto a ellas.

Por: Luis Orlando Báez Moreno3014938040


Entonces, recordó el viejo cofre que le esperaba en el sótano, y cual si fuera el esperado regalo de navidad, lo tomó cuidadosamente en sus manos, luego uso la llave que pendía del collar en su cuello para liberar el precioso contenido encerrado en el cofre. Adentro, un viejo y gastado cuadernillo con portada de cuero y en dorado una inscripción en caracteres incomprensibles…

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


Ayudada con una tenue luz, pudo leer algo incomprensible escrito en un viejo papel amarillo por el paso del tiempo. Ya debe tener sus buenos meses de estar guardado aquí, pensó. Con sus manos temblorosas y sudorosas debido a la ansiedad que experimentaba, empezó a descifrar cada rasgo rodeada de un silencio sepulcral.

Por: Juan Carlos Montoya Correa3113638941


...también un espejo, un par de llaves herrumbrosas y una fotografía en sepia, en la cual se adivinaban dos imágenes borrosas, un par de niños quizás, jugando con un aro a la orilla de lo que parecía el mar...al lado, una joven mujer, más nítidamente definida, de cabellos cortos y vestido floreado, que parecía estar distraída, como sumida en una ensoñación por su mirada perdida en el horizonte....

Por: Pablo Daniel Arcila Gutiérrez3115472055


Hoy, veinte años después, Marita conserva aquellas llaves y la nota, que después de interminables noches de análisis, la llevo hasta una antigua casa, en la cual ella espera encontrar las cerraduras y abrirlas para que le mostraran aquello que su padre guardó solo para ella. Tal vez esas llaves, después de todos estos años, puedan convertir el recuerdo de ese triste diciembre, en su mejor navidad. Marita se dispuso a entrar a la casona…

Por: Gustavo Adolfo Jaramillo Becerra3107864908


....Una vez adentro, Marita muy nerviosa pero ansiosa a la vez se encontraba en una casona de cuento; con lujosos cuadros y acabados de muchísimos años atrás y que probablemente eran todos estos de pertenencia de sus antepasados, quienes provenían de una tierra hermosa pero desamparada.....

Por: Jordan García Rodríguez3132659246


Pero Marita no pudo ingresar a la casona, se fue triste y preguntándose el porqué no había podido entrar, pues había esperado demasiado para entrar allí. A su mente vinieron momentos tristes como aquella noche en que su padre murió, pero también recordó lo feliz que fue con él y junto a sus hermanitas, en ese momento de dio cuenta que el mejor regalo que su padre les había dado fue el de enseñar a compartir junto con quienes uno quiere; y se sintió feliz porque después de tantas noches y largos días su familia siempre estuvo a su lado.

Por: Shella Alexandra Villamil López3112146548


En medio del enorme living, estaba el pesebre, tal como lo había dejado. Sus figuras le recordaban aquel construido en el parque principal de su ciudad con personajes en vivo, como los soldados romanos con sus corazas y cascos de acero con adornos coloridos. Su mirada se dirigió hacia la ventana y allí aparecía la primera estrella, sintió la mirada de su padre dentro de su corazón desde la distancia.

Por: Aporte desde celular.77638510


Desde aquella navidad, Marita se dio cuenta que no valía la pena seguir lamentándose por todas las navidades que no pudo estar con su padre. En vez de eso decidió hacer un pequeño homenaje a su padre cada navidad. Aquel homenaje consistía en prender una vela por su padre cada navidad junto a sus hermanas. Desde ese entonces existe una tradición más en la casa de Marita. Ahora que los hijos de Marita nacieron, ella se dedica a contarles la historia de su padre una y otra vez y se la pasa recordando los momentos más gratos que pasaron juntos.

Por: Juanita Peñuela3166241673


Se pregunto si algún día el dolor desaparecería, si aquella daga palpitante en su corazón desaparecería y podría seguir con su vida... vivir algo propio, sin la presión de cientos de recuerdos maravillosos que solo servían para recordarle cuan sola se encontraba ahora.

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


Entonces, deseo poder volar, ser una estrella fugaz que desaparece en el infinito luego de arder a miles de grados, que se convierte en polvo estelar para caer sobre los bosques y constituirse en el soporte vital de la vida. Acaso existe algo capaz de sanar el corazón, o es que acostumbrados al dolor los seres humanos necesitamos de este como del agua para vivir, y es que es imposible no notar que son nuestros propios recuerdos los que atenazan la garganta y en la asfixia nos provocan el llanto.

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


Acaso las llamas pueden borrar aquel recuerdo, puede el fuego purificar el alma tal y como purifica la materia, es que en la miseria solo una fuerte y vigorosa voluntad puede trazar un nuevo camino... tal vez, si jamás hubiera conocido a su padre, si no existiera el mas mínimo recuerdo, entonces podría ser feliz. Pero no, eso seria como perderse a si misma en el olvido, entendió que era una locura destruir algo hermoso por la incapacidad de sentirle lejos...

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


Entendió que sea como fuere valía la pena mantener viva la memoria de su padre, acaso no eran los bellos momentos los que habían dado sentido a su vida, los mismos que en su añoranza causaban el vacio infernal, el frio y aterrador vacio de la soledad... sin embargo su padre jamás la abandono, siempre estuvo allí, presente en su mirada y en el fino talle de su cuerpo.

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


Mas que olvidar a su padre necesitaba encontrarse a si misma, y comprendió que durante 20 años, mientras escapaba inútilmente de su soledad, se había negado a si misma la posibilidad de tomar sus propias decisiones y decidir el rumbo de su vida, porque era en compañía de si misma, en el amor a si misma que se encontraba el Dios que unifica todo, la única cura para el mal llamado soledad...

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


En su sueño, del cual quería despertar pero sus ojos eran tan pesados que no podía abrirlos...todo seguía pasando igual, una madre hostil que abandonó el hogar por miedo, que disfrazó de amor, un padre que muere joven en Navidad. Marita se dijo, debo hacer algo para cambiar este sueño, no es así como quiero que sea mi vida. Entonces se concentró en visualizar su corazón, lo vio morado y comenzó a bajarlo de tonos, pasando por todo el espectro del arcoíris. Llegó al rosado, su color favorito y logró detenerse.

Por: Sandra Azucena Garzón Moreno3153492281


En rosado su vida era diferente. Era una mujer de 40 años que amaba el mar y los libros. No pasaba un día sin que Marita leyera algo, todo lo que llegaba a sus manos, lo leía, desde las etiquetas de los productos de consumo masivo pasando por los diarios hasta los best seller. Era soltera aunque tenía un amor, Jesús, un hombre algo mayor que ella, grueso, de dientes perfectos, sonrisa abrumadora y manos fuertes. Era su amor de siempre, de su vida.

Por: Sandra Azucena Garzón Moreno3153492281


Porque vivir la vida es una actitud, tu decides ser feliz o perderte en el abismo de la tristeza, así, Marita tras una largo trasegar por la vida, se encontró a si misma en el amor propio y en el amor de pareja, siendo capaz de transmutar el dolor en amor, que como una viva luz rosa vibro en su corazón por el resto de su vida.

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


A pesar de la dura realidad que Marita y sus hermanas debían vivir con su madre, era su padre quien les brindaba horas de ocio y felicidad. Esta navidad no fue la única que compartieron juntos los cuatro, pero si fue la mejor de todas...

Por: DIANA MARCELA ROA CALVO3165527858


Marita al fin encontró un motivo para volver a sonreír, Jesús, ese hombre fuerte y de dientes perfectos que se había encargado de llenar sus días y noches con gotas de alegría. El día de la propuesta llego, él amaba a Marita y a sus hijos y decidió que era el momento de compartir su vida con ellos. Todos aquellos allegados a la pareja se reunieron en la casa de la tía Úrsula, la hermana del padre de Marita.

Por: Erika Eileen Castillo Jimenez3115429284


La fiesta era algo maravilloso, todos comían y bebían y hablaban de lo bueno que había sido el padre de Marita con sus hijas. De pronto, Marita recordó que la tía Úrsula guardaba muchos recuerdos de su padre en el desván de su casa.

Por: Erika Eileen Castillo Jimenez3115429284


Mientras todos estaban disfrutando aquella fiesta Marita se escapo para revisar aquellos recuerdos. Encontró un baúl grande y polvoriento con muchas cosas interesantes, El recordatorio de la primera comunión de su padre, algunas fotos del colegio, y un relicario con la foto de la boda de sus padres. Entre tanto encontró unas cartas que llamaron su atención, una de ellas dedicada a su madre – Helena – y esta decía:

Por: Erika Eileen Castillo Jimenez3115429284


Querida Helena No sabes cómo extraño el olor de tu comida en la mañana y el perfume que dormía junto a mí en la noche. Sé que te has marchado al no poder encubrir tu falta, pero aún sabiendo que Marita no es mi hija deseo con el alma que ambas regresen. Besos Felipe

Por: Erika Eileen Castillo Jimenez3115429284


La duda, la soledad y la angustia llenaba poco a poco el corazón de Marita mientras leía aquella carta; ya no sabía en qué creer, el recuerdo su padre, aquella ilusión que la había acompañado durante su vida se desvanecía y ella quedaba sola y confusa preguntándose constantemente, ¿quien será mi padre?

Por: Erika Eileen Castillo Jimenez3115429284


Entre llantos, Marita se conmueve. Una luz repentina ha iluminado su vida. Promete hacer la voluntad de su padre: dar amor a su familia, amigos y conocidos.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Ahora que me encuentro próximo a estar con Dios, saco a la luz este sentimiento oculto, para decirte te perdono, ama a mis hijas.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Yo, tras exámenes médicos, pude descubrir ese error que siempre te torturó. Igual que tu, siempre tuve este secreto y nunca lo confesé.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Marita es mi hija. Siempre lo dudaste y nunca comentaste nada, para encubrir la supuesta falta.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Los últimos párrafos de esa carta decían: -Padre biológico o padre de crianza. ¡Qué importa? Padre es el ser que nos ha brindado y enseñado a amar, ha fortalecido nuestros pasos en la vida e iluminado nuestro corazón.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Continúa leyendo: - Marita es mi hija, lo dudabas y nunca comentaste nada, para encubrir tu supuesta falta. Yo, tras exámenes médicos, pude descubrir tu equivocación, pero igualmente tampoco dije nada.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Continúa leyendo la carta y en los últimos párrafos lee: - Padre biológico, o padre de crianza, ¿qué importa? Padre es el ser que nos ha brindado y enseñado amor, ha fortalecido nuestros pasos en la vida e iluminado nuestro corazón.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Compartieron un rato muy especial, el nunca estaba tanto tiempo en casa, por su trabajo.... ellas estaban sorprendidas, pero aprovecharon el momento.

Por: RUBBY DEL CARMEN BERDUGO HERNANDEZ3173006982


La lectura de esta carta me conmueve. Es la luz que de repente ha iluminado mi vida. Haré la voluntad de mi padre: perdonar, dar amor a mi familia, a mis amigos y a la gente

Por: jose francisco estepa peña3153116737


- Ahora que me encuentro próximo a estar con Dios, saco a la luz este sentimiento oculto, para decirte te perdono. Quiere a mis hijas.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Y más adelante se lee: -Marita es mi hija. Lo dudabas y nunca comentaste nada, para encubrir la supuesta falta. Yo, tras exámenes médicos, pude descubrir ese error que siempre te torturó. Nunca te lo dije, en una complicidad engañosa.

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Leo los últimos párrafos de la carta: -Padre biológico o padre de crianza. ¿Qué importa? Padre es el ser que nos ha brindado y enseñado amor, ha fortalecido nuestros pasos en la vida e iluminado nuestro corazón

Por: jose francisco estepa peña3153116737


Pero, un lazo de sangre jamás podrá reemplazar, aquello que solo se entrega con besos y caricias, tal vez mi sangre no es la misma de mi padre amado, pero soy todo aquello que el me enseño: fortaleza, valentía y romance... Nuestro lazo se extiende por encima de lo que se puede tocar, es etéreo e imperturbable.

Por: Daniel Ricardo Castellanos Sepulveda3003383138


Con esa inquietud marita sintió gran deseo de conocer a su verdadero padre, pero como lo haría, si no sabia ni su nombre, ni donde vivía, ni como era, si estaba vivo o no, muchas dudas invadían su cabeza y esto le hacia sentir que tenia que encontrarlo lo mas rápido posible

Por: Mayra Alejandra Madera Ruiz3177942175


Marita muy contenta le contó a su esposo y a sus hijos lo que le dejó su padre a pesar que no sabía quien era; ella salió del hospital faltaban cinco días para el mes de diciembre y ella le contó a su familia que esa era la segunda navidad más maravillosa de su vida, porque estaba rodeada por todos los seres que ella amaba. Por: Karen Natalia Cárdenas D. T.k.c

Por: LUIS FERNANDO CÁRDENAS RODRIGUEZ3125911221


Marita se preguntaba, ¿qué contendría esa carta misteriosa? y rápidamente envía a su hijo a que buscará afanosamente ese cofre. El joven recibe las coordenadas y se dirige al sitio mencionado, desentierra dicho cofre y encuentra dicha carta con señales del paso inclemente del tiempo, la conduce a su madre y se los dos se disponen a leer el contenido de la misma. Allí se observaba el nombre de un banco, el número de una cuenta de ahorros a nombre de su querida Marita, quien podría disfrutar dela cuenta, para que sufragará los gastos de todas las navidades con su familia.

Por: LUIS FERNANDO CÁRDENAS RODRIGUEZ3125911221


En esa gran reflexión de querer saber quién era el padre, Marita recae en su estado de salud y es recluida en una clínica especializada en su crisis de nervios; a su lado Josua, su hijo mayor la cuidaba como el más grande tesoro, al punto de lograr que ella recordara su linda época de infancia. Fue entonces cuando recordó que dentro del cofre que enterraron con sus hermanas, aún quedaba una carta sin leer.

Por: LUIS FERNANDO CÁRDENAS RODRIGUEZ3125911221


Ella empezó a leer la carta en la cual decía lo mucho que su padre la quería después de leerla elle tomo a su hijo de la mano y sintió la presencia de su padre ella abrazo a su hijo y como arte de magia ella empezó a recuperarse unos días después le dieron de alta de la clínica y ella salió con sus hijos a visitar la tumba de su padre y luego fueron a jugar con sus hijos como lo hacía su padre cuando ella era una niña

Por: jaime alberto moya3157802833


Así terminó Marita de contarles la historia de su padre a sus dos hijos. Luego llegó su esposo Jesús, junto con sus dos hermanas y sus respectivas familias; cenaron, jugaron y abrieron los regalos. El último regalo que abrió Marita fue un portarretratos con una foto retocada de sus hijos, su esposo, sus hermanas y su padre Felipe. De esta forma vivió Marita su mejor navidad, haciendo lo que siempre le inculcó su papá, festejando y compartiendo con las personas que ama.

Por: Manuel Monroy3144701540
 
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